II Recital de narrativa "SéBreve"

   Zaragoza 24 de septiembre de 2011

 volver

  volver a inicio

 

 

  

 

 

 

EL TREPA

 

© Carmen Molinero

 

Me abrazas, y a continuación me ofreces tu mano generosa de poner en el fuego por otros. Me doy cuenta porque está abrasada, y transmite la calidez propia de la buena gente.

Mantengo mi mano enlazada a la tuya y hago como que me intereso por tus quemaduras: Observo tus dedos socarrados, la palma ennegrecida, el dorso chamuscado…

Te miro, y me sonríes con franqueza quitándole importancia al tema.

-Bah, no te preocupes, ya se curará, estoy seguro que tú harías lo mismo por mí.

- ¡Te equivocas amigo!, -pienso en un destello-, yo no hago NADA por nadie, o sí si me conviene, porque soy una infame traidora, falsa y ruín, además de otros adjetivos que no menciono por la poca decencia que me queda;  la misma que me impide mostrar mis dos manos perfectamente cuidadas, delatoras de mi maldad; las mismas que han aprendido a lanzar puñaladas traidoras en espaldas confiadas.

No mereces ser el perdedor que eres y de veras que lo siento. Tu bondad es tan ofensiva, que sería injusta si no lo reconociera…

Ahora, cuando te des la media vuelta para marcharte, depositaré el beso de Judas en tu otra mejilla, te derribaré de  un brutal empujón y mis escrúpulos, se los llevará el viento…. Estás ocupando el siguiente peldaño que necesito para mi escalada hacia el triunfo….tengo que ocupar por méritos ajenos, el lugar que tú estás ocupando por méritos propios….

Además, eres tan insignificante, tus valores humanos son tan prescindibles, que nadie te va a echar de menos.

Comienzas a caer, ya estás rodando, tu cara no denota sorpresa, y aún me miras y me ofreces una sonrisa indulgente.

¡Te juro que no tengo nada personal en tu contra!, solo quiero triunfar, embriagarme de éxito, ¡afanar poderío!, que mi alter ego saboree las mieles de la gloria….

….y gracias a la buena gente como tú, estoy a punto de conseguirlo.

Me resisto a ser una persona normal, que parió una madre normal, y que lleva una vida normal.

Soy: UN TREPA.

 

 

  volver

   volver a inicio