Recital de narrativa "SéBreve"

 volver

  volver a inicio

 

 

  

 

 

 

 

 

© Mª Belén López López

Hemisferio

 

Africa  se  me  diluye en una máquina de tabaco,

en el casco de una moto sin dueño,

en los  pasos de cebra sin rayas y sin coches

que contamos colgados de algún sitio,  

en pufs de piel de tigre o de plástico

sin que las dos menos cuarto de un lunes

puedan  remediarlo.

Y entonces,

en el caos de una cerveza

sin mano que llevarse a la boca,  

tú sales a buscar un comité de empresa

o una manifestación anti-sistema

rompiéndome  los tiempos

y  toda la presencia.

Africa  sigue siendo salvaje, negra  y huidiza

como  todos los cigarrillos que me fumo

mientras  espero una declaración

(de  principios…. )

¿por qué no me besaras ahora?

 

Ayer…

 

 

Ayer,

dejé la caja en el pasillo

como si fueras a llenarla de besos

cuando volvieras…

Hoy la bajaré a la calle,

el basurero

encontrará mi caja

vacía,

y  llenará su cubo con mis versos.

 

 

Voy……

 

 

A  escribir un poema

Ante el ordenador o ante la máquina o ante el  bolígrafo,

Bajo una presión indescriptible que

Cabe  en una sábana liviana,

Con una humedad sutil y despiadada

Contra la que mi verso lucha por llegar a la hora

De  cenar,   y me voy

Desde la bisectriz del ángulo principal,  al sur 

En cada pulsación y en cada ausencia

Entre la que percibo que se aleja lentamente

Hacia las recónditas aguas de nada  y

Hasta una página web mi poca inspiración…(y una paella)

Para  sentir  el contenido  u otra cosa 

Por nada ,ya lo dije,

Según se mire,  jugar en participio no es gran cosa 

Sin un poema

Sobre el sobre,  que llevarse a la boca y   

Sobre el sobre

Tras… 

 

 

El asesino

 

Me he bebido de un trago

tu sangre azucarada mezclada con el vino,

me  he comido tus ojos y tu boca

con la  ansiedad de un niño.

Te he mordido el costado,

el corazón

los huesos y la médula

deleitada en la suave densidad de tu piel

derretida en mi lengua.

Te he dejado desnudo,

tan desnudo por dentro

que no queda de ti

ni el humo en una copa

para romperte un poco más

y sentirme tal cual

un asesino.

 

 

Te deseo

 

Te deseo,

y   entonces los lagartos salen a calentar su espalda

y  me embarco en la espuma adolescente y tierna

de  un volcán de saliva.

Te deseo,

y entonces el mundo me parece tu pecho

y rompo abiertamente mi camisa.

Te deseo,

y entonces todo tiene sentido

y me pongo tacones y en un liguero mágico te escondo entre mis sábanas.

Te deseo,

y entonces te mando un criptograma en forma de mensaje

y en forma de mensaje te poseo

sabiendo a ciencia cierta,

que no tienes e-mail.

 

 

Te amo

 

 

Te amo sobre la estructura ausente de tu silencio y tu boca  asomada a la duda

 

Te amo sobre la  sinceridad sencilla de tu miedo reticente y tu adolescencia provocada

 

Te amo sobre tu vómito y tu crisis, sobre tu creación y tu delirio

 sobre tu sexo   tendente a  lo absurdo de los sacrificios

 

Te amo sobre tus negros pasionales y tus abalorios, sobre tus pelucas de Elvis y tu exhibicionismo tenaz e impúdico

 

Te amo sobre tus cuentos infantiles y tu saber hacer,  sobre tu dulzura romántica  y sanguinaria

 

Te amo sobre  tu metamorfosis  prozadiana y tu moderación psicópata e intransigente

 

Te amo sobre tu  adocenamiento  doctrinario y  tus manifestaciones   por las causas destacadas en titulares

 

Te amo sobre tus contradicciones   disfrazadas de romano robando  manzanas en un parque público

 

Te amo sobre tu delincuente santidad, sobre tu obscena castidad y tu virtud maltrecha por los años

 

Te amo sobre tu vino tembloroso y  derramado  en la sabana negra de todas las aceras

 

Te amo,

Te amo  sobre tu humanidad más absoluta y dolorida.

 

AIRE…

 

Por dónde llega el aire

se mecen los laureles

que escondes en tus dedos,

se acunan  las  tarantas, 

los  olivos, los ciervos.

Por dónde pasa el aire

se duermen las luciérnagas,

los cuervos,  las encinas

desnudas  y  los versos.

Por  dónde queda el aire

una dulce memoria

me arrastra suavemente

a  respirar  tus besos. 

 

cuarenta y ....

 

Cuarenta y siete palabras

y un olvido.

Cincuenta y nueve mesas

y un desvelo.

Números para olvidar

dos versos.

Cinco mil  cuarenta folios

y alguna suma innumerable

de restar

sueños.

Trece divisiones para  sentir

tiempo.

Una sola palabra para multiplicar

el  verbo.

                                                   

Benasque…

 

Veinticuatro,

las dos,

en el límite del huracán

verde-azul de tus labios

oscuros.

La piel,

el fuego,

el sueño

desierto brutal.

Latidos al compás

del vuelo de la lluvia.

Si tu corazón es la mitad

del Norte de tus ojos

quiero ser  la montaña que te robó el deseo,

y huir hasta dónde desaparece el miedo,

huir,

al ritmo del mar en el invierno,

morir,

como el entorno que destruye tu abrazo,

gritar,

como el silencio cargado de tus besos

y quedarme perpetua,

helada, silenciosa y blanca

como la nube que  se enreda en tu pelo

y ser libre y volar,

como la nieve  verde-azul  del valle que no veo.

 

CUADRO

 

Desde el otro lado del mundo

tus cuadros provocan el idioma.

Por verte,

….era por verte.

Miré la estrella y encontré un escote

prendido bajo el sol de una farola.

En lo alto se perdía lo oscuro

bebiendo el azul del horizonte.

Por verte,

….era  por verte.

Que me sentí desnudo

en el vuelo total de la gaviota.

                                              

 

 

 

 

  volver

   volver a inicio