Recital de narrativa "SéBreve"

 volver

  volver a inicio

 

 

  

 

 

 

 

 

UNA OCUPA EN MI CARTERA

© MARIBEL SÁNCHEZ

Agobiante ocupa:

Llevamos algunos años juntas y aún no he conseguido conocerte a fondo, cuando creo que ya te tengo, apareces con un dígito nuevo acompañando con alguna coma y lo presentas ante mi como tu apellido. (Nunca sabré de que región del mundo viene ese apellido de euribor ) esto que añades a tu concepto y tu forma de ser,  hace que tenga que empezar otra vez desde el inicio, con lo cual mientras ando calculadora en mano intentando penetrar en los entresijos que me escondes, gano un nuevo agujero en mi cinturón, ya veo que de seguir así, habré que cortarle un buen trozo antes de que me de una nueva vuelta. Aunque bien pensado, con lo que sobre, y por aquello de reciclar y ser respetuosa con el medio ambiente, igual me da para hacer uno nuevo.

Cuando te contraté, parecías asequible e incluso creí que no supondría problema alguno respirar teniéndote como invitada en lo que con el tiempo iba a ser mi casa, pero mira lo que son las cosas, no estás actuando  como había pensado. Te preparé con esmero una carpetita de color azul, de esas que se cierran con dos gomas para no perderte, y te acomodé con sumo cuidado en el cajón donde suelo guardar las cosas importantes, incluso hice para ti un lugar único. Por lo visto no era suficiente para ti aquel cajón ya que  hoy día me acompañas hasta en la cama y te he visto con la almohada muy cerca de mi boca intentando asfixiar mi aliento.

Hemos pasado muchas noches en vela juntas y está visto que le has cogido el gusto a ello, dado que últimamente no dejas de gritarme lo grande y puntiaguda que te estás haciendo, como consecuencia, mi mente no se puede quedar pasiva y se pierde en el laberinto de los desvelos. Así que al despuntar el día sigo llevándote conmigo convertida en mi único pensamiento.

Vivimos una historia de amor y odio tu y yo, cuando en realidad entre nosotras tan solo tendría que existir una relación de paso.

Dicen de ti las malas lenguas, que en más de una ocasión has conseguido ese propósito de ahogo en quienes te han tratado; yo he de advertirte que no me voy a dejar vencer tan fácilmente, y por mucho tirón cuesta arriba que emprendas, ya miraré la forma de acelerar mis números sin deterioro para mi entorno.

Te aconsejo que me trates bien, pues con tanto sobresalto lo único que te puedo prometer es un traspaso a otras manos, y piensa que llevamos muchos años juntas como para romper de esa manera nuestra relación.

Me despido de ti, con el  sólo deseo que cuando leas estas letras, recapacites y tengas en cuenta que son las mismas letras que te escribiría cualquier otro hijo de buen vecino. Somos muchos, mira de tener un tanto de consideración.

Att. M.S.

 

 

  volver

   volver a inicio